Vamos a mirar de cerca un pedido de delivery de esos que dan miedo.
Imaginemos que un cliente pide 30€ de comida por una app. La plataforma se queda con unos 9€, la materia prima se lleva otros 9€ y el envase, algo más. Quedan unos 11€ para pagar al equipo, el alquiler, la luz y, con suerte, ganar algo. Y en la caja, ese pedido luce como una venta de 30€.
En TastyGrowth vemos a muchos hosteleros que dicen «el delivery me funciona» porque entran pedidos, pero nunca han hecho la cuenta por pedido. Hoy la hacemos juntos con las comisiones que circulan en 2026 para Glovo, Uber Eats y Just Eat, y con un plan para captar pedidos directos sin dejar de usar las plataformas.
El delivery en España: un mercado maduro que ya forma parte de nuestra caja
Empecemos por lo básico: el delivery no es una moda que se vaya a ir. Según Alimarket, en enero de 2026, el delivery pasó del 13% al 14% de la facturación de los grupos de restauración entre 2024 y 2025, con datos de Circana, KPMG y Marcas de Restauración. El take away, por su parte, ya supone el 28% del gasto en foodservice.
Del lado del cliente, esa misma pieza recoge datos del Gastrómetro de Just Eat: el 83% de los españoles usa el servicio a domicilio, el 36% una vez al mes y uno de cada tres una vez a la semana. Es un estudio de la propia plataforma y no indica la muestra, así que lo leemos como una referencia.
Eso sí, el mercado ya no crece sin freno. Según Alimarket, en febrero de 2025, el food delivery facturó 2.821 M€ en los doce meses analizados por Circana, un 4% menos que el año anterior y un 90% más que en 2019. Es una cifra del mercado general, no solo de restauración organizada, y Circana la describe como un ajuste más que una desaparición del fenómeno.
Traducido a hostelero: en un mercado maduro ya no ganamos por estar en la app, ganamos por cómo trabajamos el canal.
¿Tu restaurante vende lo que podría?Lo revisamos juntos, sin compromiso→Cuánto cobran Glovo, Uber Eats y Just Eat a un restaurante
Primer aviso: ninguna plataforma publica una tarifa única. Lo que encontramos en internet son comisiones orientativas que cambian según la zona, el volumen y lo que se negocie.
Las cifras de abajo salen de dos guías de proveedores de software para restaurantes, que no citan sus fuentes y que compiten de alguna manera con las plataformas. Las usamos para orientarnos, y siempre confirmamos lo que pone el contrato de cada local.
Uber Eats
Según la guía de Qamarero, de septiembre de 2025, hay tres planes: Básico con el 30% más IVA, Plus con el 25% más IVA y Premium entre el 15% y el 20% más IVA. Los dos últimos exigen permanencia de 6 y 12 meses.
Glovo
La misma guía habla de entre el 15% y el 35% más IVA según zona y demanda, una cuota mensual de 39€ y una inversión en marketing de entre el 2% y el 5% adicional para mantener la visibilidad.
Otra guía, la de Foodlus, de julio de 2026, sitúa la comisión entre el 20% y el 35% con reparto de Glovo, y en torno al 15% si el restaurante recoge el pedido o usa sus propios riders, sin cuota mensual. Dos guías, dos cifras distintas. Razón de más para leer el contrato.
Just Eat
Según Qamarero, el 13% más IVA si solo se usa su marketing y se reparte por cuenta propia, y entre el 25% y el 35% más IVA si reparte Just Eat, además de 0,30€ por pedido.
Lo que tienen en común
Cuanto más trabajo asumimos nosotros, menos pagamos. Lo vemos en Just Eat y en Glovo: el reparto propio o la recogida en local recortan la comisión de forma clara.
Nos fijamos también en tres cosas antes de firmar o renovar: la permanencia, las cuotas fijas y el marketing obligatorio. Y una nota sobre el «más IVA»: ese IVA se suma a la comisión y normalmente se puede deducir, pero lo consultamos siempre con el gestor.
La cuenta de un pedido de 30€ (hagamos la nuestra)
Vamos con un ejemplo. Los porcentajes de comisión son los de arriba y los demás costes son supuestos nuestros, así que cada hostelero debe cambiarlos por los suyos.
- Pedido: 30€.
- Comisión de la plataforma con reparto propio de ellos, al 30%: 9€.
- Materia prima, al 30% del precio: 9€.
- Envase y bolsa: 0,80€.
Quedan 11,20€ para personal, local, suministros y beneficio.
Ahora el mismo pedido hecho directamente por el canal propio, con recogida en el local. Quitamos la comisión y ponemos 1€ de coste de cobro online. Quedan 19,20€.
Si lo repartimos nosotros y le ponemos 4€ de coste por entrega, quedan 15,20€. Sigue siendo mejor que la plataforma.
Lo que significa en un mes
Imaginemos que conseguimos pasar 20 pedidos a la semana de la plataforma al canal directo. Son 80 pedidos al mes. Con una diferencia de entre 4€ y 8€ por pedido, hablamos de entre 320€ y 640€ al mes que antes se quedaba la plataforma.
No es un tesoro, pero es dinero que no cuesta anunciarse, y sale de clientes que ya nos conocen.
La fórmula
Margen por pedido = precio del pedido – materia prima – envase – comisión o coste de reparto – coste de cobro.
Nosotros recomendamos hacerla con los 10 últimos pedidos de cada plataforma. Si alguno sale en negativo, ya sabemos por dónde empezar.
Lo que no sale en la factura: el cliente no es nuestro
La comisión es lo que vemos. Lo que no vemos es que, en la mayoría de los casos, el cliente que pide por una app es de la app. No tenemos su teléfono ni su correo, y no podemos avisarle cuando abrimos una terraza o cambiamos la carta.
Además, la visibilidad dentro de la plataforma suele depender de que invirtamos en promociones y marketing. Es decir, pagamos para que nos vean clientes que, al día siguiente, pueden pedir a la competencia.
Esto que contamos es nuestra experiencia con hosteleros, no un estudio. Pero si el delivery depende al 100% de una app, estamos alquilando nuestra clientela.
¿Y el cliente qué prefiere? Lo que dicen los datos
Un dato de Estados Unidos que ayuda a entender la tendencia. Según Restaurant Dive, citando un informe de NCR Voyix, el 58% de los clientes prefiere pedir delivery directamente en la app o la web del restaurante (el 29% en la app y otro 29% en la web), y un 15% prefiere llamar.
Tenemos en cuenta que es una encuesta estadounidense, hecha en noviembre de 2024, con un margen de error del 4% y sin muestra publicada. Es una señal, no una verdad.
Y para ser honestos: no hemos encontrado un dato fiable y reciente en España que mida cuántos clientes prefieren pedir directo ni cuántos restaurantes tienen un canal propio. Si alguien lo da sin fuente, desconfiamos.
Cómo captar pedidos directos sin tirar las plataformas
No hace falta dejar Glovo, Uber Eats o Just Eat. Se trata de usarlos como escaparate y llevar al cliente que repite a nuestro propio canal.
Un sitio donde pedir
Puede ser tan sencillo como una página de la web con la carta de delivery y un botón de pedido, un WhatsApp Business con la carta y las zonas de reparto, o una herramienta de pedidos online. Lo importante es que pedir sea fácil y que el cliente acabe dejándonos sus datos.
Nuestra ficha de Google
Es el sitio donde mucha gente nos encuentra antes de abrir una app. Comprobamos que la ficha tenga el enlace para pedir o la web con la carta, y que los horarios de delivery estén al día. Una ficha sin ese enlace manda al cliente directamente a la plataforma.
La bolsa del pedido
Cada pedido que sale por la puerta es un anuncio. Metemos un flyer pequeño con un código QR que lleve al canal propio y un motivo para pedir directo. Revisamos antes las condiciones de cada plataforma, porque algunas limitan este tipo de acciones.
Un motivo para pedir directo
El cliente no cambia de canal por amor al arte. Le damos una razón clara: un postre o un café con la recogida en el local, envío gratis a partir de cierto importe o un descuento pequeño en el primer pedido. Calculamos antes que el descuento no se coma el ahorro de la comisión.
Los clientes de sala
Quien ya viene a comer al local es el mejor candidato. Ponemos un QR en la mesa o en el ticket con el canal de pedidos y se lo contamos al despedirnos. Es el cliente más barato que vamos a conseguir.
¿Tu restaurante vende lo que podría?Lo revisamos juntos, sin compromiso→Cómo usar las plataformas sin que nos coman el margen
Una carta pensada para el delivery
Lo que triunfa en la sala no siempre aguanta veinte minutos en una mochila.
Lo que suele viajar bien
Platos que mantienen temperatura y textura, con envases que no los estropean y raciones que justifican el precio.
Lo que suele viajar mal
Frituras que se ablandan, platos con mucha salsa o emplatados que dependen del momento. Si no viajan bien, generan reseñas malas, y las reseñas malas bajan la visibilidad.
Precios, planes y permanencia
Ajustamos los precios del delivery para absorber la comisión, y si lo hacemos, somos transparentes con el criterio y cuidamos la percepción del cliente. Mientras probamos, evitamos planes con permanencia larga. Y activamos el marketing de pago solo cuando tenemos claro el margen por pedido.
Revisión cada trimestre
Las condiciones cambian y se negocian. Si el volumen ha subido, pedimos revisar la comisión.
Errores de delivery que vemos en hostelería
- Medir el delivery por lo que se factura y no por lo que queda.
- Firmar un plan con permanencia sin hacer la cuenta antes.
- Usar la misma carta que en sala.
- No tener ninguna forma de contactar con el cliente que ya pidió.
- Meter descuentos que se comen más margen que la propia comisión.
- Dejar la ficha de Google sin el enlace de pedidos.
Plan de 30 días para ganar pedidos directos
Semana 1: hacemos la cuenta
Calculamos el margen real de los últimos pedidos en cada plataforma y apuntamos la comisión efectiva, con cuotas y marketing incluidos.
Semana 2: montamos el canal
Preparamos la carta de delivery, el canal de pedidos (web o WhatsApp) y el enlace en la ficha de Google.
Semana 3: nos llevamos al cliente
Diseñamos el flyer con QR para las bolsas, el QR para las mesas y el incentivo de pedido directo.
Semana 4: medimos y ajustamos
Contamos cuántos pedidos entran por cada canal, cuánto margen deja cada uno y qué hay que cambiar.
Qué medimos para saber si funciona
- Porcentaje de pedidos directos sobre el total de delivery.
- Margen por pedido en cada canal.
- Comisión efectiva total, con cuotas y marketing incluidos.
- Clientes que repiten en el canal directo.
- Reseñas relacionadas con el delivery.
Preguntas frecuentes sobre comisiones de delivery en restaurantes
¿Cuánto cobra Glovo a los restaurantes?
Depende del contrato. Las guías que hemos consultado hablan de entre el 15% y el 35% más IVA, con algunas diferencias entre ellas. La cifra exacta está en el contrato de cada local.
¿Qué plataforma es más barata?
No hay una respuesta fija. Según las cifras orientativas que hemos citado, la más barata es la que deja repartir al propio restaurante, como el plan de solo marketing de Just Eat. Pero la mejor es la que deja más margen por pedido.
¿Merece la pena el reparto propio?
Si hay volumen en una zona pequeña, normalmente sí. Calculamos el coste por entrega con el equipo propio y lo comparamos con la comisión.
¿Se puede estar en las plataformas y tener pedidos directos?
Sí, y es lo más habitual. Revisamos las condiciones de cada plataforma sobre cómo comunicar el canal propio.
¿Por dónde empezamos?
Por la cuenta. Con los diez últimos pedidos de cada app sabemos en una tarde si el delivery deja dinero o solo trabajo.
El cliente es nuestro, aunque lo encuentre una app
Si nos quedamos con una idea, que sea esta: una app trae el pedido, pero el cliente solo es nuestro si conseguimos que vuelva por nuestro canal. Usar las plataformas está bien. Depender de ellas no.
Esta semana, cogemos los diez últimos pedidos de cada plataforma y hacemos la cuenta de margen. Y si quieres que montemos tu canal directo, desde la ficha de Google hasta la carta de delivery, en TastyGrowth lo hacemos a diario con restaurantes de toda España. Escríbenos y vemos tu caso.
Escrito por
Consultor experto en Hostelería y Marketing Gastronómico en España con más de 14 años de experiencia en el sector. +47 millones de euros generados en ventas a nuestros clientes.
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